
Con la derrota del ejército azteca el 13 de agosto de 1521
cesó la guerra contra los españoles. Hernán Cortés había salido victorioso;
pero como nadie puede explotar y gobernar a un pueblo sólo por medio de la
espada, después de los soldados llegaron los sacerdotes. El Papa Adriano VI
expide la Bula Omnímoda, mediante la cual da todas las facultades al Emperador
Carlos I de España y V de Alemania para enviar misioneros, con el fin de que
pudieran impartir todos los sacramentos de la Iglesia.

Llegada de los Misioneros
Cortés recibió el 23 de junio de 1524 a doce padres franciscanos, que comenzaron
a evangelizar metódicamente; a medida que evangelizaban una zona, se iban
dispersando en la Nueva España. Fueron ellos quienes iniciaron la evangelización
de los pueblos de La Magdalena Contreras; ejemplo de ello es una cruz atrial,
que hoy se puede admirar en el Templo de San Jerónimo Aculco, al igual que
una pila bautismal del siglo XVI con escudos franciscanos e inscripciones
en latín. Los franciscanos congregaron a todos los habitantes de Coyoacán
en pequeños barrios o núcleos de población, construyéndoles sus respectivas
capillas. Más tarde, emprendió su viaje hacia la Nueva España otra orden de
religiosos: los Dominicos, que llegaron en 1526 y auxiliaron a sus compañeros
en la impartición de los sacramentos a los nativos de los pueblos, estableciéndose
en Tenantitla (hoy San Ángel), en donde fundaron la iglesia parroquial y un
convento adjunto, poniéndolo bajo la advocación de San Jacinto. Para 1535
quedaron evangelizados los pueblos de la hoy Delegación La Magdalena Contreras.

Evangelización de los pueblos
La evangelización de la región está representada en el Códice de San Nicolás
Totolapan, donde aparecen dos escenas religiosas: en la primera, dos sacerdotes
franciscanos imparten el sacramento del bautismo, su brazo izquierdo sostiene
una jícara derramando agua sobre la cabeza de un indígena que se incorpora
a la religión cristiana, enseguida dos mujeres arrodilladas esperando su turno
y en el último plano una mujer observa la impartición del sacramento; a un
costado de los personajes se encuentra representado el templo; en la parte
superior del dibujo aparece otro misionero con las manos abiertas, rodeado
de cuatro cristianos arrodillados rezando, con una leyenda que dice: "Lugar
del bautismo los vecinos del lugar dentro de la corriente". El acto se verificó
en 1535.

La Magdalena Atlitic
Atlitic adquiere como patrona a Santa María Magdalena, obteniendo el nombre
que fusiona a las dos culturas: la azteca y la española.
San Bernabé Ocotepec
En Ocotepec, para el año 1535, estaba ya construido el templo que obtiene
como patrón y protector a San Bernabé Apóstol.
San Jerónimo Aculco
La congregación del Pueblo de Aculco quedó bajo la advocación de San Jerónimo,
ornamento del sacerdocio, tan célebre por su eminente virtud, por su rara
sabiduría y su profunda erudición.
San Nicolás Totolapan.
Totolapan adquiere como patrón y protector a San Nicolás. San Nicolás rindió
su alma al Creador el día 10 de septiembre de 1309, a los setenta años de
vida. Su cuerpo fue enterrado en la misma capilla donde acostumbraba celebrar
el santo sacrificio de la misa. Le canonizó el Papa Eugenio IV, 1446.
El corregimiento de Coyoacán
Establecido Hernán Cortés en Coyoacán, funda en 1522 el Segundo Ayuntamiento
de la Nueva España. Durante este periodo la autoridad de Cortés provenía únicamente
de la fuerza del ejército y fue hasta el 6 de julio de 1529, cuando el Emperador
de España, Carlos I, confirmó una merced que consistió en la donación de 23
vasallos y las concesiones del Título de Marqués del Valle y de Capitán General
de la Nueva España. En dicha cédula quedó incluido el Corregimiento de Coyoacán.
Coyoacán fue la cabecera del Corregimiento del mismo nombre, que prolongaba
sus límites hacia el poniente hasta San Pedro Cuajimalpa, incluyendo los Pueblos
de San Nicolás Totolapan, San Bernabé Ocotepec, Santa María Magdalena y San
Jerónimo Aculco.

Iztolinqui Cacique y Gobernador de Coyoacán
Hernán Cortés reconoció al cacique de Coyoacán, Iztolinqui, quien le salvó
la vida en varias ocasiones y le prestó apoyo en la conquista de México. Iztolinqui
era descendiente del linaje de los Pipiltin Chichimeca y Chichimeca de Azcapotzalco,
nieto del último Rey de Coyoacán, Maztlatzin, quien fue vencido por los aztecas,
texcocanos y tepanecas. Iztolinqui, cargando con la pérdida de la supremacía
que tuvieron sus ascendientes, constituyó una alianza para vencer a los mexicas.
Iztolinqui fue bautizado con el nombre de Juan de Guzmán "El Viejo".