
La Magdalena Contreras fue escenario de violentos enfrentamientos.
En 1813 fueron saqueadas y abandonadas las haciendas de San Nicolás
Mipulco o Eslava, la de Contreras o Padierna y La Cañada. Sus propietarios huyeron
hacia San Ángel y la Ciudad de México.
Durante diez años la guerra había destruido las propiedades
e interrumpido las comunicaciones, así como arrancado a los hombres
de sus ocupaciones tradicionales; los obrajes habían desaparecido y
sus esclavos huyeron en busca de la libertad.

Industrialización.
A 17 años de la Independencia de México y con la creación
del Banco de Avío, el país inicia su industrialización.
A pesar de la inversión del Banco de Avío, el grueso del capital
invertido provenía principalmente de los comerciantes y extranjeros.
Los extranjeros que invirtieron capital en la industria textil eran a menudo
comerciantes, entre ellos destacaban los franceses, quienes fundaron las principales
fábricas de hilados, una rama de la industria del algodón.

La fábrica textil de La Magdalena. El capital
francés contribuyó a la construcción de dos fábricas
grandes que funcionaron en México hasta 1846: la de Cocolapan, en Orizaba
que tenía 11,500 husos, y la de La Magdalena, en México, fundada
en sociedad con inversionistas mexicanos; su principal socio fue Don Antonio
de Garay, quien tenía a su cargo la Dirección de Colonización
e Industria.

La fábrica de La Magdalena contaba con 8,400 husos y era una de las
mejor equipadas. Junto a esta factoría se encontraba otra fábrica
textil, "El Águila"; y a un costado de esta última,
se construyeron 114 casas para los obreros; actualmente se les conoce como
Barrio Las Calles.

En la parte baja de la hoy Delegación, se encontraba la fábrica
de papel "Santa Teresa" que después cambió de giro,
convirtiéndose en textil.
El Ferrrocarril del Balsas. El área de Contreras
reunía condiciones inmejorables para el florecimiento de la industria
textil. Una de ellas fue la cercanía y el acceso al Estado de Morelos,
de donde se proveía de materia prima; más tarde se construyó
la vía férrea México-Cuernavaca (ferrocarril del Balsas)
que tenía comunicación con la red ferroviaria del país
y que permitió el acceso de materia prima para la producción
y circulación de bienes de consumo. La estación ferroviaria
aún se encuentra a un costado de lo que fue la fábrica de La
Magdalena, a la que anteriormente tenía acceso.


Los Dínamos. Otra de las condiciones naturales
fue la generosidad de los ríos Magdalena y Eslava, con un caudal abundante
durante todo el año; sus aguas no solamente favorecieron a la región
de Contreras, sino también a San Ángel en donde se fundaron
las siguientes factorías textiles: "La Hormiga", "La
Alpina" y "Puente de Sierra".
Las características cerriles, la cañada de Contreras y las barrancas
naturales, permitieron la instalación de plantas escalonadas conocidas
como "dinamos", cada uno de ellos abastecía de energía
hidroeléctrica a las factorías.

La instalación de plantas hidroeléctricas se llevó a
cabo después de la concesión otorgada por el Presidente Porfirio
Díaz al señor Ángel Sánchez y Compañía,
el 20 de enero de 1897, con la finalidad de producir energía hidráulica
de las aguas del río de la Barranca, afluente del río Magdalena.

Condiciones Naturales. El clima apropiado facilitó
la creación de las fábricas textiles. Como es sabido, la región
del suroeste del Valle de México disfruta del clima húmedo casi
todo el año, por la cercanía de la Sierra de las Cruces y por
las lluvias constantes. Tal clima era adecuado para los tejidos porque evitaba
que el hilo se reventara con frecuencia.
Cuando el hilo se rompía en un telar, si no se detenía la marcha
inmediatamente, se seguían trozando los demás y se producía
lo que en la jerga de los tejedores se denominaba "la marra".
El daño era tanto más
grande cuanto más tardaba el operario en detener la máquina,
y una vez sin movimiento se procedía a corregir el defecto, que cuando
era de consideración, el obrero tenía que estar horas enteras
en ese menester con la circunstancia de que era indispensable conseguir un
ayudante para enmendarla, tener parados los telares y demás aparatos
y perder así un fuerte porcentaje de su salario.

Desarrollo Tecnológico. La fábrica
de La Magdalena, al igual que las otras, contribuyeron al desarrollo económico
del siglo XIX. Don Lucas Alamán escribió: "los señores
Garay y Canseco, dueños del magnífico establecimiento de La
Magdalena, cerca de San Ángel, en las inmediaciones de esta capital,
han puesto en él maquinaria para la lana, además de la que hay
para algodón, y tienen ya fabricadas porciones de piezas de paño
y casimires de diversas clases faltando sólo, acabar de montar el botón,
para que salga al comercio".
Paralelamente al crecimiento industrial, la población de Contreras
y de San Ángel se vio incrementada y surgieron las primeras colonias
de obreros.

Fábrica de papel de Santa Teresa.
En 1847, Don Antonio de Garay vendió una parte de la Hacienda de Contreras,
con una caída de agua de 60 pies, a Don Santiago Artur y Alejandro
Marxhall para fundar una fábrica de papel bajo la razón social
"Alejandro Marxhall y Cía." y "Carlos Sánchez
Navarro y Cía". La fábrica de papel funcionó como
tal hasta el año de 1897, y se transformó en una factoría
textil de lana.
En su corta vida la fábrica sufrió varios incendios y terminó
incorporándose a la fábrica textil "La Magdalena"
en la Sociedad en Comandita Simple "Meyran Donnadieu y Cía.".