
Ejido de San Jerónimo Aculco
Por Resolución Presidencial, el 19 de julio de 1923, se concedió
el ejido al poblado de San Jerónimo Aculco, con una superficie de 200.81
hectáreas, cuya posesión definitiva se dio el primero de agosto
del mismo año. El 19 de enero de 1938, se concedió la ampliación
del ejido con una superficie de 205 hectáreas, mismas que fueron expropiadas
en 1946 para construir la Ciudad Universitaria. Se autorizó una permuta
de 41.20 hectáreas de terreno ejidal, recibiendo el ejido una superficie
de 100 hectáreas del predio denominado Ocotepec, Municipio de Tihuatlán,
Veracruz.

Permuta Ejidal.
En 1950, la sociedad anónima Jardines del Pedregal de San Ángel
solicitó la permuta de terrenos ejidales del poblado de San Jerónimo
Aculco, para destinarlos a fines de urbanización y cooperar así
al desarrollo de nuevas zonas urbanas en regiones del Pedregal. El ejido permutó
así 83.52 hectáreas de su terreno, por una superficie de 101.33
hectáreas del predio denominado Santa Rita, Municipio de Metepec, Hidalgo.
Ejido de San Bernabé Ocotepec
El Pueblo de San Bernabé solicitó la restitución de sus
tierras en el año 1920, argumentando que el Presidente de la República
Porfirio Díaz los había despojado, presentaron como pruebas
cuatro cuadernos que contenían los títulos primordiales. La
solicitud fue respondida por un perito paleógrafo que declaró
apócrifos los planos y títulos presentados, pues la letra y
redacción no correspondían a la época.
El 23 de agosto de 1922 presentaron otra solicitud de dotación de ejido,
y después de tres años de trámites, el Pueblo de San
Bernabé Ocotepec recibió el 5 de marzo de 1924 la Resolución
Presidencial, donde se les dotaba de 383.49 hectáreas de tierra de
la Hacienda La Cañada.
Ejido de San Nicolás Totolapan.
Los campesinos del pueblo solicitaron ante la Comisión Local Agraria
del Distrito Federal la restitución de sus tierras, montes y aguas,
en la que presentaron los títulos primordiales expedidos por las autoridades
españolas en el año de 1563, firmados por el Virrey Don Luis
de Velasco. La superficie que los vecinos pedían se les restituyera
era de 50 mil hectáreas. El dictamen lo dieron las autoridades el 15
de diciembre de 1921, resolviendo que no era procedente la restitución,
debido a que los títulos primordiales eran apócrifos. En consecuencia
se ordenó la dotación de ejido, cuya resolución presidencial
se publicó el 29 de abril de 1924, dotando al Pueblo de San Nicolás
Totolapan de una superficie de 1,300 hectáreas, las cuales provenían
de la hacienda de Eslava.
Continuación...